Lima: de luz tenue y sabores intensos

Veníamos encandilados por el sol de la mañana sobre las nubes, cuando el capitán anunció que comenzaría el descenso. El avión se hundió en la espesa e infinita capa, las ventanillas quedaron completamente blancas por unos minutos. El cambio fue abrupto. Era como si hubiéramos pasado a otra dimensión, de luz tenue, suave, tamizada. Ese … Continúa leyendo