Tractatus

 

Hace cinco años una pareja de extranjeros creó el multiespacio cultural Tractatus, un lugar que alberga teatro, sala de exposiciones y restaurante sobre la rambla portuaria, con el ánimo de propiciar encuentros de arte y lanzamientos diversos. Algo así como un lugar que trae los nuevos aires de la movida cultural, mostrando las últimas tendencias en los distintos ámbitos de la cultura. Allí se presentan obras de los más sonados y vanguardistas directores teatrales, toques de músicos cool y obras de danza.

Entre las paredes de un viejo taller de reparaciones navales ubicado en la Rambla 25 de Mayo e Ituzaingó, ha venido funcionando esta iniciativa que ahora cuenta con una fuerte renovación en el plano gastronómico.

Porque Tractatus Restaurante pasó a manos de Javier Chaibun, un arquitecto que ha trabajado durante muchos años con distintas productoras audiovisuales y ahora ha querido darse el gusto de dedicarse a una de las cosas que más ama: la gastronomía.

Con una nueva cara –más fresca, con mucho blanco, pisos de hormigón lustrado, cortinas blancas de voile y manteles del mismo color, grandes imágenes del fotógrafo Álvaro Zinno que parecen óleos– Tractatus se abre al puerto, buscando generar un espacio de encuentro en esta rambla tan atractiva cerca de las Bóvedas, despejada y con una vista diferente y única de la ciudad. Contenedores, barcos, grúas, tránsito a varios metros, es lo que se ve más allá de la pequeña plaza que hay delante de Tractatus.

Ahora que la Ciudad Vieja está muy bien en términos de seguridad, con cámaras por todos lados, la propuesta de Tractacus atrae tanto al mediodía como de noche y de tardecita.

El público hasta el momento ha sido principalmente ejecutivo al mediodía, y más vinculado a lo artístico de noche, gente que sale de las obras de teatro o fiestas electrónicas que hay en el centro cultural. Toda la zona se está moviendo cada vez más con la Galería Cibils y las Bóvedas en la vuelta, más allá el Centro Cultural de España y diversos centros artísticos como son Casa Mario o las pensiones donde trabajan varios plásticos.

La propuesta gastronómica de Tractatus está inspirada en Cataluña y sus pintxos. La clásica tostada con aceite de oliva y algún manjar encima: kanikama con mayonesa sin huevo, camarón y cilantro; salmón ahumado relleno de gulas y salsa criolla; pulpo con cebolla al vino tinto, mayonesa de pimentón y papa natural; tortilla de papas. Cada día hay una pasta casera a cargo de Juan Pablo Flores, el chef de Francis, quien se encarga de la pasta y el pan casero (el día que visitamos Tractatus había ñoquis rellenos de dambo y albahaca con salsa fileto gratinado). Cada día hay además un plato de carne; uno de salmón y otro de merluza; sopa o gazpacho, y ensaladas.

La idea es que sean productos frescos, atractivos y bien presentados, para ser disfrutados en un entorno muy peculiar de Montevideo, muy a mano para los que trabajan y los que quieren salir del circuito tradicional.

 

 

Tractatus. Rambla 25 de Agosto N.º 540 esq. Ituzaingó. De lunes a sábado al mediodía hasta la tardecita y los viernes y sábados de noche.

 

 

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