Crucero Belmond Pivoine

Se trata de una de las joyas de la flota de cruceros Belmond. Lanzado en 2018, el Pivoine es uno de los mejores barcos europeos de río con una ruta que va desde La Ferte-Sous-Jouarre a Châlons-en-Champagne. De un tamaño perfecto para contratar en grupo, puesto que hospeda a ocho pasajeros, ofrece una escapada ideal que combina el mejor mimo con mucha aventura.

Con un estilo muy francés, mucha madera, dimensiones cómodas y una paleta de colores claros que dan serenidad y distinción, el Pivoine es un espacio inmejorable para disfrutar de vistas, sonidos, aromas y los mejores vinos. Las orillas arboladas y aromáticas se pueden disfrutar desde el espacioso deck, desde la piscina climatizada o a través de las amplias ventanas de los dormitorios.

El diseño interior rinde culto a la naturaleza. La idea es habilitar una fuerte conexión con el mundo vivo y latente del exterior. Está inspirado en los principios de la biofilia, término que refiere al amor a la vida, acuñada por el biólogo especializado en evolución Edward O. Wilson, quien planteó la hipótesis que el contacto con la naturaleza es esencial para el desarrollo psicológico humano.

Los ambientes evocan el aire de la Francia rural. La idea es relajarse en un entorno suave y cálido, donde priman el blanco y el amarillo como reminiscencias de las peonias y el champagne. La diseñadora Inge Moore, quien tuvo a su cargo también el diseño de The Gallery HBA en Londres, quiso “crear ambientes en los cuales los pasajeros pudieran realmente relajarse y reconectar con lo que es importante en sus vidas. El retorno a la naturaleza es un verdadero antídoto para nuestras ajetreadas rutinas”, expresó.

Como no podía ser de otra manera, en un crucero francés de alta calidad la comida está a la altura. Quesos artesanales, cata de trufas, salsas extravagantes y los mejores vinos son parte del sofisticado menú. Se sabe, desde Narbona a Burgundy, todos los itinerarios de Belmond prometen las más sublimes vacaciones culinarias. Se trata de descubrir, estimular los sentidos y disfrutar de la buena mesa.

Mientras se vive bien, el barco va surcando las aguas. El sol ilumina los viñedos; las antiguas villas francesas, adormiladas, se esconden detrás de los árboles. A medida que se alargan las sombras, se impone sentarse en el deck a sentir los aromas del campo que va quedando atrás. Se van prendiendo velas, se descorchan botellas, se despliegan juegos de mesa.

La buena vida continua cuando llega la noche. El cielo y sus luces se perciben en el agua; el río y sus sonidos invitan a envolverse en una frazada a escuchar historias. Cada cabina es un santuario de lujo. Reclinarse en la cama King rodeado de tonos claros color magnolia, baños en suite en mármol y un entorno por demás parisino, es un placer. Las facilidades de las suites incluyen roperos espaciosos, escritorio, sistema de ventilación natural y productos L’Occitane.

Aparte de la suprema experiencia abordo, los pasajeros pueden disfrutar de tours privados a los viñedos, cervecerías familiares y esplendorosos castillos, amén de los increíbles paisajes de la campiña francesa.

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