El vivero

Si bien no es una idea novedosa pues ya existía un restaurante en medio de plantas y plantines –Lavender, en Carrasco–, El vivero se presenta como una opción diferente, descontracturada, fresca y muy adecuada para estos tiempos, en el barrio de El Prado.

Nace a partir de las ganas de Facundo Dellacasa de crear un lugar acogedor para recibir gente con ganas de pasarla bien. Su suegra, la paisajista brasileña Maria Graça da Fonseca maneja el vivero desde hace más de una década en este predio de la calle Patriota. En cierto momento evaluó la posibilidad de hacer un estacionamiento al costado de su emprendimiento, pero Facundo le propuso construir un restaurante. De esta manera aprovechó la oportunidad de darle vida a una gran cantidad de materiales –sillas, puertas, baldosas, ventanas, vajilla entre otro objetos– que había ido comprando en ferias y remates.

Lo materializó en noviembre de 2020 y se le sumaron tres socios amigos treintañeros con distintos perfiles: Gonzalo Martínez se dedica a la parte comercial, Juan Pedro Romero es productor de música, Juan Astesiano es licenciado en comunicación y fotógrafo. Encontraron a un grupo inversor que los apoyó y se sumaron otros amigos a colaborar en la concreción de la obra. El vivero se inauguró en noviembre de 2020.

Al llegar nos encontramos con un espacio pleno de verde a mano derecha, con plantas armoniosamente ubicadas en soportes elevados. El recinto donde funciona el restaurante es abierto, con amplios ventanales antiguos, algunos vitrales, una gran caldera de un barco francés de 1932 que funcionará en tiempos de frío como calefacción, abundante espacio y una despejada vista al vivero. Al fondo se luce un antiguo ómnibus: un Fordson Thames del 51 que había pertenecido a la Onda y que Facundo encontró en un campo de Maldonado mientras paseaba en moto. El ímpetu creativo para adaptar antiguos vehículos a nuevos usos llevó a Facundo a lanzar The Creative Truck, un emprendimiento que ha florecido reciclando viejas reliquias.

Al momento de la visita de Mercedes-Benz funcionaba en el viejo micro del jardín la cocina que en pocas semanas se trasladará a una más nueva, amplia y profesional a metros de la vieja. El chef Andrés Turielle seguirá dominando allí la ejecución de platos cuidados elaborados a partir de ingredientes locales, fáciles de conseguir. Andrés ha trabajado en distintas partes del mundo, permaneció un año en Cuzco en contacto con la rica gastronomía peruana. Tuvo una formación sólida en Uruguay, con experiencia en catering para artistas internacionales como Roger Waters, bajo la marca Thernandez.

La cocina de El vivero utiliza ingredientes que se tienen a mano, en muchos casos en el propio barrio, como es el caso de las carnes, y van armando el menú probando distintas combinaciones. Destacan en la carta los ñoquis de coliflor con provolone, almendras tostadas y mizuna, y el entrecot especiado con semillas de hinojo acompañado de puré de nabo y castañas de cajú. Muy recomendables son las coixhinas de pollo, unas croquetas de pollo tierno, sabroso y deshilachado que sorprenden por su textura y sabor. Hay detalles simpáticos como el snack a base de garbanzos fritos al curry mientras se espera la llegada de los platos. Las hamburguesas, deliciosas, se sirven en tamaño pequeño y con panes de especiados y coloridos acompañadas de hongos, cebolla caramelizada, mostaza y boniatos fritos.

Destacan los tragos elaborados con el Gin Libertad y el Vermout producidos en base a botánicas locales y las cervezas artesanales, aunque también se puede elegir un vino.

Hay pocas opciones de postre, pero no defraudan: el salchichón de chocolate es realmente delicioso con su medida justa de azúcar, dulce de leche y crema.

Para quienes visiten el vivero de tardecita podrán comprar alguna planta y disfrutar de un after hour. Luego, prepararse para una rica comida en un lugar bello y pintoresco.

Patriota 4329 esquina Cubo del Norte. De miércoles a domingo de 19 a 00 horas. Reservas por Instagram @elvivero.uy y al 097966221. El vivero abre de lunes a sábado de 10 a 18 horas.

Texto: Malena Rodriguez Gugliemone

Fotografía: @alacartauy

 

 

Artículos Relacionados