Parador La Huella en José Ignacio

En un parador de playa de madera y techo de paja funciona el mejor restaurante de Uruguay. Algunos creen que su éxito se debe en gran parte al lugar hermoso que ocupa en medio de un entorno dominado por el mar. Pero no solo de paisajes vive un restaurante. Su gastronomía basada en los fuegos, característica de la cocina uruguaya, es su principal acierto. Y la apuesta por lo simple. En esta cocina aseguran que no inventaron nada, cuidan lo mejor que les da el mar y la tierra.

Cuando abrieron Parador La Huella, en 2001, los tres socios, Martín Pittaluga, Guzmán Artagaveytia y Gustavo Barbero, apostaban simplemente a ser un lindo espacio donde comer minutas a orillas del Atlántico. Sin embargo, con los años la forma de trabajo generó un estilo, una manera de recibir y cocinar que convirtió alparador en un destino gastronómico en sí mismo, un lugar de referencia en el país y una escuela de cocina y servicio. Muchos de sus cocineros, mozos y bartenders tomaron su propio camino e iniciaron nuevos emprendimientos que hoy están instalados en la oferta de Montevideo y Maldonado.

Este restaurante en primera línea de una de las playas más cotizadas de José Ignacio es el establecimiento más selecto de Uruguay. Desde que se creó el ranking Latin America’s 50 Best Restaurants en 2013, el Parador La Huella ocupa un lugar en esa lista elaborada por 250 expertos de la industria gastronómica, y que tiene su versión global. En 2018 confirmó su presencia como único representante de Uruguay en el puesto número 22, con Vanessa González como su jefa de cocina. Otro de los secretos detrás de los logros de este restaurante es que la orquesta de La Huella la dirigen los tres socios. Mientras Barbero se ocupa de la parte administrativa y financiera, Artagaveytia y Pittaluga supervisan el funcionamiento dentro y fuera de la cocina, crean el menú, atienden y reciben. Sus principales herramientas: espíritu, intuición y suerte. Tan bien les ha resultado la ecuación que en mayo pasado abrieron Quinto La Huella, una versión urbana en el centro de Miami.

Con esa filosofía, singular mezcla relajada pero impecable de comida y servicio, preparan platos simples, desde pizzetas hasta gambas al ajillo, o un irresistible volcán de dulce de leche. Ese ambiente de bajo perfil, sin publicidad ni ostentación, genera una mística a su alrededor que en temporada alta atrae a famosos argentinos que disfrutan de pasar desapercibidos. El encanto de lo sencillo tiene aquí un ejemplo: comida deliciosa, decoración rústica, ambiente amigable y descontracturado. Todo a orillas del océano. Y si por las noches refresca, le prestarán al comensal una manta, como si estuviera en casa.

Los Cisnes y Playa Brava, José Ignacio, Maldonado.

+598 4486 2279

[email protected]

www.paradorlahuella.com.uy

Temporada alta: todos los días mediodía y noche

Temporada baja: los fines de semana

US$ 40 a 60

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