Llegó a Uruguay la Clase C 300 h

El mundo avanza sin parar, también en lo que tiene que ver con la movilidad. En ese sentido, la electrificación del automóvil es mucho más que una moda pasajera. Mercedes-Benz es sinónimo de reinvención permanente. Por lo tanto, permitir una movilidad con menor consumo y menores emisiones y aumentar, al mismo tiempo, el placer de conducir es algo natural y lógico para la marca.

La movilidad eléctrica, tanto parcial como integral, significa mayor dinamismo y menos consumo, en pos de una conducción moderna. En la nueva Clase C Mercedes-Benz ofrece e un motor diésel combinado con un módulo híbrido. A tal fin se acopla el motor diésel de 4 cilindros a un motor eléctrico compacto del sistema modular de componentes híbridos. 

El modelo premium más destacado de la categoría intermedia ofrece un diseño atractivo con deportividad refinada y, en su versión C 300 h, una tecnología de propulsión avanzada y responsable. Posee los atributos de la exitosa Clase C que fue votada como “Auto del año 2015” por un jurado de periodistas y recibió las máximas distinciones de las revistas líderes en el sector de Alemania e Inglaterra.

Disponible en versión berlina y Estate, el C 300 h desarrolla una potencia conjunta de 170 kW (231 CV). 20 kW de ellos proceden del motor eléctrico integrado en el módulo híbrido, que recibe la fuerza necesaria de una batería de 0,8 kWh, recargable durante la marcha por recuperación en régimen de retención. Durante los primeros metros después de la puesta en marcha, y hasta alcanzar una velocidad de 35 km/h, el C 300 h utiliza solamente el motor eléctrico. Por encima de esa cota se arranca el motor diésel common rail. El conductor va sabiendo qué sucede: el display informa sobre el consumo o la recuperación de energía eléctrica.

Un aspecto especialmente impresionante de la interacción de ambos motores es el par motor conjunto de 600 Nm, 250 de ellos aportación del módulo híbrido. Esta dosis adicional de agilidad se traduce en un aumento de la seguridad y el placer de conducción, por ejemplo, al adelantar o al acelerar.
Entre las medidas que aumentan la eficiencia se cuentan la función de parada y arranque ECO de serie y una gestión inteligente de la propulsión para una estrategia previsora de modo de servicio en la cadena cinemática.

Al igual que el resto de la gama, la clase C 300 h tiene de serie el sistema de servofreno de emergencia activo. El sistema advierte al conductor con señales ópticas si la distancia respecto al vehículo precedente es insuficiente. Una distancia insuficiente es una de las causas principales de los accidentes graves. El asistente de frenado activo contribuye a reducir el peligro de una colisión por alcance y a mitigar las secuelas del accidente. Para ello, el sistema de asistencia a la conducción combina una advertencia de distancia basada en radar con la ayuda para frenar del servofreno de emergencia adaptativo y un frenado parcial autónomo.

Si la separación respecto al vehículo precedente es inferior durante varios segundos a la distancia de seguridad al circular en una gama de 30 a 250 km/h, se enciende un testigo luminoso de advertencia en el cuadro de instrumentos. Si la distancia sigue disminuyendo con rapidez, se emite adicionalmente un sonido intermitente. El sistema detecta peligro de colisión con objetos en movimiento en la gama de velocidad de 7 a 250 km/h y con obstáculos estacionarios en la gama de 7 a aproximadamente 70 km/h. En estos casos, el servofreno de emergencia adaptativo asiste al conductor en el frenado de emergencia. Este equipo aumenta, en caso necesario, la presión de frenado para impedir en la medida de lo posible el alcance. Si el conductor no reacciona, el sistema inicia automáticamente un frenado parcial. De ese modo disminuye ya claramente la velocidad. Si la velocidad relativa es reducida, esta intervención puede ser suficiente para evitar una colisión por alcance.

En Uruguay este innovador modelo se encuentra disponible desde USD 63.900.

 

 

Artículos Relacionados