Está por caer el sol en un día fresco de setiembre y queda poca gente en la antigua casa sobre la calle Potosí que alberga a Salado Unltd. Mariana Secco está sentada en su escritorio, una gran mesa blanca frente a una pantalla Mac de las grandes. Cierra una enorme planilla de Excel llena de casilleros coloridos que engloba cronogramas, manejo de técnicos, locaciones, números, y mucho más, y se dispone a conversar sobre su vida. Una existencia variada y llena de desafíos pues, como productora, ha venido trabajando en distintas películas. Recientemente estrenaron el documental Wilson con dirección de Mateo Gutiérrez con todo el trabajo de promoción y lanzamiento que implicó. Terminaron de rodar Memorias del calabozo –la historia en cautiverio de personalidades relevantes como Eleuterio Fernández Huidobro y José Mujica, dirigida por Álvaro Brechner–. Ahora empieza la preproducción de una comedia de enredos, que dirige su marido y director de Salado Unlt., Cali Ameglio, y que es coguionada por él y el argentino Leonel De Agostino (guionista de Nieve negra, la película en la que actúa Ricardo Darín).

El trabajo de Mariana es multitasking, implica ser audaz, muy organizada y trabajar con gente muy distinta. A la vez, puede estar planificando una película, haciendo el cierre de números de otra, o haciendo el casting o la campaña de lanzamiento de una tercera. Con frecuencia viaja a festivales donde hace pitchings, logra cerrar coproducciones, consigue financiamiento o alguna idea interesante. Y todo ello haciendo malabarismos para ser una madre presente y disfrutar de la vida en familia.

Un productor está muy vinculado a la organización y a la logística. ¿Trabajás también en la parte de contenido?

Muchísimo, cada vez más. Me he ido dando cuenta de que el guion es gran parte de una buena película. Todo lo que hemos ido conversando en la previa de cómo son los personajes, las personalidades, la interacción, las escenas, etc., es importante. Leo veinticinco veces los guiones, trabajo mucho con los directores. El proceso es así: viene una persona y me dice quiero hacer esto. Puede ser que me traiga un guion o una idea para hacer una película. Por ejemplo, Cali (Ameglio, su marido y director de Salado Unlt.) hace tiempo que quería hacer una comedia. Entonces yo le pregunto: ¿comedia sobre qué? ¿Dirigida a qué público? ¿Qué querés decir? La otra vez vino Mateo Gutiérrez y me dijo: “Salí de Destino Final y estoy con la idea de hacer un documental sobre Wilson, ¿te prendés?”. Ahí le pregunté desde qué punto de vista lo quería encarar. Le sugerí leer algún libro, vimos de contratar a un investigador que nos ayudara a ver qué rasgos más importantes tomar para hacer la historia, qué incluir y qué dejar afuera. Los directores te van trayendo lo que escribieron y vas peloteando.

 

¿Qué hace a un buen guion?

El guion te cuenta la historia de la mejor manera posible. No es lo mismo el guion de una comedia que el de un documental. Tienen objetivos diferentes. Cada vez invierto más plata en tener una estructura sólida para el guion y cada vez es más largo el proceso del guion. Trabajo con guionistas, editor de guiones, se los muestro a personas de quienes me fío mucho. Vamos a ver películas que son referencias, comentamos. Nos preguntamos el porqué de cada escena, de los diálogos. Uno tiene que pensar en el fin último. Como decía Hitchcock, el espectador se va a sentar en la butaca y la película que va a ver tiene que compensar lo que pagó por la entrada, el pop y lo que le paga a la niñera por salir de noche. Eso tiene que estar en la ecuación. Y así como el guion es clave también lo es la planificación. Al momento de presupuestar una película –son películas que rondan el millón de dólares de presupuesto– tenemos que tener en cuenta el plan de rodaje, las 25 locaciones, mínimo 60 técnicos, más los choferes, más el catering. Hay que planear muy bien porque con la plata que tengo hay que poder pagar todo.

¿Cómo se financian las películas?

En Uruguay no se pueden financiar las películas 100% con dinero de acá, entonces sí o sí tenés que salir a buscar socios afuera que también se presentan a fondos de fomento de sus países. Hacés coproducciones y cada socio se queda con un territorio de explotación de acuerdo a su país y compartimos las ventas en el resto del mundo. Hacemos pitchings en varios festivales para lograr socios… Salado está hace 21 años en el mercado y ha trabajado mucho con Estados Unidos haciendo comerciales, entonces ya tiene la vara muy alta en cuanto a calidad. Hay que tener muy clara la posproducción, que tiene que ver con los efectos especiales, y que sale carísima. Por otra parte, las cosas están cambiando tan rápido que las ventanas de comercialización se están acortando. Antes una película estaba cuatro meses en el cine, ahora con Wilson estamos en la octava semana y no lo podemos creer. Los cines tienen cada vez más películas para estrenar. Hay muchos factores que hay que tener en cuenta al momento de establecer una estrategia.

 

¿Cuál es la parte que más te gusta de todo el proceso?

Me gusta mucho la parte estratégica de pensar qué tipo de proyectos tenemos por delante. Uno como que se va armando un currículo de las cosas producidas y es un poco decir, con la proyección internacional que tenemos, ¿qué nos falta? Creo que nos falta una película de terror, creo que estuvo bueno el documental de Wilson y tenemos que seguir haciendo documentales que generen conciencia social, política. A todas las películas le busco la parte interesante. Porque además son diferentes directores, diferentes equipos. Me divierte lo que aprendo.

 

¿Se generan relaciones de amistad con los coproductores?

Sí, la relación personal es muy importante. Con casi todos los productores de mis socios he quedado muy amiga, de visitarnos y llamarnos para los cumpleaños. Son relaciones largas porque una película puede demorar cinco años en hacerse. Por eso hay que tener el ojo de qué proyectos agarrás y con qué tipo de director te estás metiendo y con qué socio te subís al carro. Se maneja mucha plata, son muchas las negociaciones, se pasan por muchas instancias. Un productor americano, productor de El hombre araña, una vez vino a hacer un scouting y también nos quedamos muy amigos, un veterano muy encantador. Él me decía que hay que tener olfato para asociarse con gente conociéndola poco y él me decía que con el correr de los años va afinando su olfato. Y es así.

 

Tenés un hijo de 12 años (Justino) y una hija de 3 (Nina). ¿Cómo combinás la vida familiar y laboral?

Me acuerdo cuando Dolores Fonzi recibió un premio el año pasado, ella agradeció mucho a su mamá porque le había cuidado a los hijos para que ella pudiera trabajar. Me sentí totalmente identificada y no solo por mi madre. Tengo bien organizada mi casa. Además, Cali viaja mucho entonces tengo que organizar bien cuando no estamos ninguno de los dos. Hay una señora, Beatriz, que vive con nosotros y es como la segunda madre. Tengo a mi madre, a mi tía, a mis primas, vivimos todas muy cerca, entonces el apoyo familiar es absolutamente fundamental. Aparte de que no soy del tipo de persona que lleva a sus hijos de viaje cuando trabaja. También tengo un marido que tiene libertad de horarios y muchas veces coincide que yo no estoy, pero él sí. Cuando estoy en Montevideo soy muy estructurada. Me gusta venir temprano, tipo 8.30 cuando todavía no llegó nadie, y empezar a trabajar tranquila. Estoy súper concentrada. Desde antes de salir de casa chequeo los mails y más o menos sé cuáles atacar primero. En las primeras horas releo contratos, termino presupuestos, preparo mails largos, cerebrales. Los trabajos de pienso grande primero y luego el día me va llevando. Es un infierno la cantidad de mails que mando.

 

¿Hay alguien que te impulse, que te dé para adelante?

A mí me pasa algo y es que, si bien estoy en contacto con mucha gente muy dispar –gente de la banca que invierte de manera privada, artistas, actores, veo un crisol de personajes–, íntimamente tengo poco diálogo con la gente. No hablo demasiado de cómo me voy sintiendo, si voy por el camino correcto, qué quiero hacer. Soy más de escuchar que de hablar, tal vez por la crianza que tuve en el campo. Comparto poco. Pero quizás la persona que me da para adelante, me empuja y cree en mí te diría que es Cali. Además, a mí me gusta mucho su cabeza porque es un tipo muy abierto, muy talentoso y muy profesional que trabaja mucho en el exterior. Él me tiene confianza y me dice: “Vos podés”. Me lo dice a mí, se lo dice a Justi. Hace poco un publicista que nos ayudó con la campaña de expectativa de la película Wilson me preguntó qué es lo que me gustaría hacer en la vida, qué es lo que perseguía. Y en realidad no supe qué contestarle, me dio más para un pensamiento del tipo quiero una familia unida, con hijos felices… Yo tuve una época de muchos viajes porque estaba tratando de levantar financiamiento para otra película que estrenamos hace años y llega el fin del primer año de Justi de preescolar, viene con la carpeta de los primeros dibujos, y yo no estaba dibujada. Casi me muero. Y ahí juré y perjuré: “Esto no me va a volver a pasar”. Entonces si me preguntás rápido qué es lo que querés en la vida, es ser una madre presente, con dificultades como todo el mundo, pero mi prioridad son mis hijos y mi familia. Hay que hacer fuerza para encontrarle la vuelta, a la larga una familia unida te da mucho.

 

De la niña del campo a este mundo, ¿cuándo empezaste a visualizarte como productora?

Hice humanístico, empecé luego a hacer publicidad y como que el destino me fue llevando. Empecé a trabajar en esto y me di cuenta de que me gustaba. Trabajo con gente que tiene talento, creatividad. Yo no considero que tenga ningún tipo de talento artístico, pero me gusta mucho esto, me encanta la bohemia. Y me gustó vivir en todo este mundo sin ser pieza fundamental. Eso fue lo que me gustó de la producción. Y desde mi lado puedo dar mucho, lograr que las cosas sucedan. Pasar de una idea en un papel a estar en el cine, en diferentes países. El campo me ha dado mucha paz interior, austeridad, y me ha dado la posibilidad de vivir la vida desde mí misma y no dependiendo de los demás.

Artículos Relacionados