Patrimonio, mucho verde y confort para disfrutar los mejores maridajes

Pionero como restaurante asociado a una bodega, Bouza se presenta como una alternativa muy atractiva a la hora de salir a comer a un lugar diferente, al mediodía, donde poder disfrutar no solo del menú sino de un entorno amplio de naturaleza y construcciones antiguas. Recordemos que es una bodega que fue construida en 1942, sobre Camino de la Redención, y que es timoneada por la familia Bouza desde hace unos veinte años.

Al decir Bodega Bouza uno puede pensar rápidamente en su famoso Albariño, tipo de vino que fue elaborado por primera vez en Uruguay por su enólogo Eduardo Boido. Un vino que puede ir muy bien con un pulpo a la gallega o una merluza negra al azafrán. Pero son muchas más las cepas que produce esta bodega que se pueden degustar y maridar en este luminoso establecimiento que es una combinación perfecta de cómodas instalaciones, paso del tiempo, renovación y buen gusto.

Con la experiencia que la familia atesora en el rubro alimenticio, la empresa desarrolló con maestría este encantador restaurante que se puede disfrutar junto a otros paseos como el salón-museo de viejos automóviles, colección personal de Juan Bouza (hijo), que se encuentra ubicado a pocos metros. La colección cuenta con más de 30 autos y motocicletas de los años 20 en adelante. A su vez, se puede disfrutar de los jardines, de los viñedos o recorrer la bodega, su pequeña y muy cuidada cava, y hacer luego una degustación.

Bouza se destaca en el concierto nacional del país por sus vinos y la forma de comercializar su producción. Aparte del Albariño, en las cepas blancas elaboran dos estupendos Chardonnay. Entre los tintos se encuentra un Merlot que ganó el primer premio en el Concurso Mundial del Merlot en Francia. Producen también voluptuosos Tannats y un elegante Pinot Noir.

Pero vayamos al restaurante que desde hace poco más de un año cuenta nuevamente con la participación del chef francés Laurente Lainé, conocido por su desempeño en el programa televisivo Master Chef, que trabaja estrechamente con el chef de cocina Gonzalo Bentancur. Laurent aporta su maestría y su toque francés a platos que básicamente se preparan en la parrilla. El restaurante cuenta con una gran y muy buena parrilla donde se preparan los ojos de bife, las merluzas negras traídas del sur de Argentina, las picañas o racks de cordero, que luego son acompañados por guarniciones de puro corte francés, como también lo son los postres.

 

En este momento de pandemia, el menú está restringido a cuatro entradas, cuatro platos y cuatro postres. Como entrada se puede optar por una ensalada de verdes con salmón ahumado, el pulpo español, una cazuela de langostinos al curry, o un queso tetilla derretido con piquillo que elabora el abuelo de quien lleva adelante el restaurante. El mayor de los Bouza, don Juan, cuenta con 94 años y sigue elaborando este queso en su establecimiento de Maldonado. Muy recomendable.

Entre los platos principales hay, aparte de las carnes y el maravilloso pescado traído de las aguas profundas y frías de Argentina, risotto de hongos. Entre los postres destaca el volcán de dulce de leche, una maravilla de masa que se disuelve en el paladar, rellena de un delicioso dulce derretido que se combina sublimemente con el helado de banana casero. Se puede optar también por otros helados caseros, flan hecho en casa y un postre a base de maracuyá.

Ir a Bodega Bouza implica tomarse un buen rato para disfrutar la mesa y el entorno. También está la posibilidad, para quien no quiere ir a almorzar, de pasar la tarde con una botella de vino y algo para picar que será presentado por el chef con tanto cariño como los platos más tradicionales. Laurent tuvo en cuenta la carta de vinos para armar este menú pequeño, pero variado y de gran calidad. Productos que se destacan por la excelencia, en su perfecto punto y con una impecable presentación.

Y es la magia de comer bien con el maridaje de vinos excelentes. Recordemos que recientemente el International Wine Challenge ubicó a Bouza en el número 26 de su ranking de los 50 Mejores Bodegas del mundo. Para explicar los motivos de la elección la publicación señala: «Desde 1999, cuando compraron un viñedo de 35 años en Las Violetas, Canelones, la familia Bouza tenía un objetivo muy claro: hacer auténticos vinos uruguayos de la mejor calidad posible. Ahora con una encantadora bodega a pequeña escala en las afueras de Montevideo, Bouza se ha convertido en sinónimo de algunos de los mejores ejemplos de vinos Tannat del Uruguay».

 

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