Mercedes-Benz SL

Por 60 años, el SL ha sido el emblema más legendario de los autos de carrera: pura innovación y deportividad refinada. Un vehículo por medio del cual los ingenieros y diseñadores dieron respuesta a los desafíos y expectativas con innovaciones espectaculares que hasta el día de hoy siguen siendo apreciadas por los conductores. Incluso en sus comienzos, en 1952, el SL ya tenía la hechura de un mito vivo: una apariencia tan atractiva como carismática, una presencia inolvidable y todos los ingredientes para convertirse en un éxito. Las condiciones estaban dadas para que la historia del SL siguiera su extraordinario curso.

Originalmente construido como un auto deportivo de carrera, el SL fue diseñado para lograr la máxima performance. La demanda de los clientes determinó, sin embargo, que los modelos siguientes buscaran nuevas innovaciones en seguridad y comodidad. Pero siempre manteniendo su sello deportivo y distinguido que lo hizo tan querido y tan objeto de culto.

El 300 SL (W 194) de 1952 fue el primer auto de carreras diseñado por la marca después de la Segunda Guerra Mundial y el primer vehículo en llevar la designación SL, en alusión a “Súper Luz”. Su base —motor, caja de cambios y ejes— provenía del modelo 300, el Mercedes-Adenauer. Con un peso de 50 kgs, la innovadora estructura del 300 SL garantizaba bajo peso combinado con un máximo de rigidez para sostener al motor. Este diseño imposibilitaba un diseño con puertas convencionales lo que determinó que se crearan unas aberturas muy novedosas que se abrían hacia arriba dando origen al ya hoy tradicional Alas de gaviota (Gullwing). A este modelo le siguió otro, Hobel, el cual obtuvo muchas victorias en las carreras que participó en distintas partes del mundo. El 300 SL Alas de gaviota (W198) hacía girar las cabezas con su diseño único y gran poder. En setiembre de 1963 se presentó en el Motor Show Internacional de Nueva York causando gran sensación. Fue adoptado rápidamente por estrellas y celebridades. Se trataba del auto de producción en serie más rápido del momento. En diciembre de 1999 un jurado de periodistas especializados en automovilismo lo eligió como el auto deportivo del siglo.

El segundo auto de producción en serie del linaje de los SL deportivos es el 190, que combinaba elegancia deportiva, seguridad y confort, y que cautivó a todo un nuevo círculo de seguidores y entusiastas de la conducción dinámica. El biplaza descapotable se volvió tan popular que se creó una nueva versión: el 300 SL Roadster, el primero en llevar discos de freno en las cuatro ruedas.

El 300 SL Coupé, el 190 SL Roadster y el sucesor del Coupé Alas de gaviota, el 300 SL Roadster (198), forman parte de los vehículos históricos más valiosos del mundo. Los tres están a la cabeza del Índice de Clásicos de Mercedes-Benz (MBCI) que publica el Grupo Internacional de Automóviles Históricos (HAGI). Desde 1980 estos automóviles han tenido un aumento de valor por encima del 10% cada año. En Alemania, el mercado de autos históricos mueve alrededor de 14 billones de euros cada año con lo cual queda claro que al invertir en uno de ellos hay involucrado mucho más que el mero placer por disfrutar de una antigüedad tecnológica.

A estos modelos del SL le siguieron otros no menos interesantes como el muy conocido Pagoda. Su techo apenas cóncavo con reminiscencias de un templo oriental le valió ese nombre al 230 SL, y a sus sucesores el 250 y el 280.

Posteriormente con el SL 350 (R107), de 1971, se logró un poder de ocho cilindros, con un motor de 3,5 litros que alcanzaba 200 hp (147 kW) y en tan sólo nueve segundos podía acelerar de 0 a 100 km por hora. En 1973, nace una nueva variante de este deportivo conocido como SLC que combinaba la carrocería del convertible con un techo coupé y más espacio en su interior, dando la posibilidad de albergar cómodamente a cuatro personas.

El lanzamiento mundial del SL (R 230) en Hamburgo abrió un nuevo capítulo en la historia de este modelo pues introdujo sistemas de asistencia innovadores como el control inteligente de conducción DISTRONIC o el despliegue COMAND y el sistema operativo. La generación que se presentó en 2012, es aun más atlética y ágil, con motores BlueDirect de alta eficiencia, un dinamismo y consumo optimizado con caja de cambios automática 7G-TRONIC PLUS y por primera vez, una carcasa completamente de aluminio.

Las innovaciones se han ido sucediendo una detrás de otra con cada nuevo modelo. Es que la historia del SL es una historia de inventiva y pasión, surgida de personas con visión que estaban adelantadas a su tiempo y que amaban a los autos. El resultado está a la vista.

 

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