Por Rodrigo Barcia, editor de Autoblog

El GLB es el primer SUV compacto de Mercedes-Benz disponible como opción con una tercera fila de asientos, formada por dos plazas individuales. En los asientos de la tercera fila pueden viajar dos personas con una estatura de hasta 1,68 metros. Pero también cuenta con sujeciones ISOFIX y Top-Tether para asientos infantiles compatibles. Con ayuda de estos últimos equipos es posible montar hasta cuatro asientos infantiles en las plazas traseras, un gran diferencial para la categoría.

El nuevo modelo posee los atributos más apreciados de la actual generación de automóviles compactos de Mercedes-Benz, como los potentes y eficientes motores de cuatro cilindros, los sistemas más actuales de asistencia a la conducción, que ofrecen ayuda cooperativa al conductor, el sistema de infoentretenimiento de manejo intuitivo MBUX.

También cuenta con los elementos de seguridad de serie que se esperan de un Mercedes-Benz, como ser siete airbags, incluyendo windowbags que brindan también protección a los pasajeros en la tercera fila de asientos, pero también y como referencia en el segmento compacto, el nuevo GLB cuenta con frenado autónomo de emergencia de serie. Dependiendo de la situación, puede ayudar a mitigar consecuencias de colisiones con vehículos estáticos o que viajan a menor velocidad, así como con peatones o ciclistas.

El GLB tiene una distancia entre ejes de 2.829 milímetros, una de las más amplias de su segmento. Este dato es decisivo para poder ofrecer a los clientes una oferta generosa de espacio en combinación con un habitáculo marcadamente funcional. La altura hasta el techo en la primera fila de asientos asciende a 1.035 milímetros, una cota inédita en esta categoría. El espacio efectivo para las piernas en la parte trasera del vehículo de cinco asientos mide 967 milímetros de largo y es una de las claves del nivel de confort.

Es posible variar el volumen del baúl, entre 560 y 1.755 litros (con cinco asientos en uso). Por lo tanto, alcanza las dimensiones de un modelo Estate clásico. La segunda fila de asientos está disponible en una versión desplazable longitudinalmente. Los respaldos de este banco, incluso con el equipamiento de serie, permiten un ajuste de la inclinación en varios niveles. De ese modo aumenta en hasta 179 litros la capacidad del baúl, y se hace posible un uso más versátil del espacio.

Por delante del conductor se encuentra el puesto de conducción widescreen. El manejo y la visualización se basan en el sistema MBUX (Mercedes-Benz User Experience). El carácter robusto del interior se prolonga en la consola central. Del mismo modo, se refuerza el carácter de SUV en las puertas por medio de un asidero horizontal, que se integra asimismo en la configuración escultórica del revestimiento de la puerta en forma de tubo de aluminio fresado a partir de la línea de equipamiento Progressive.

Para el mercado uruguayo, las configuraciones mecánicas son tres: GLB 180 Style, GLB 200 Progressive y GLB 250 4MATIC Progressive. La primera utiliza una mecánica 1,33 litros turbo de cuatro cilindros con una potencia de 136 cv. La segunda lleva el mismo impulsor, pero con la potencia elevada a 163 cv.

En tanto que la variante 250, se vale de un 2,0 litros turbo de cuatro cilindros, con una potencia máxima de 224 cv. En los dos primeros casos, la tracción es delantera, mientras que, en la variante más potente, utiliza un sistema de tracción integral bajo demanda 4MATIC. La transmisión es automática 7G-DCT con levas en el volante para el caso de los 180 y 200, mientras que el GLB 250 cuenta con una automática 8G-DCT, también con levas en el volante.

A su vez, también se ofrece bajo pedido a la variante más prestacional del GLB, el Mercedes-AMG GLB 35. Utiliza un impulsor 2,0 litros turbo de 306 cv de potencia, asociado a una transmisión automática AMG SPEEDSHIFT 8G, con levas en el volante y tracción integral 4MATIC. Esta versión deportiva del modelo cumple el 0 a 100 km/h en tan solo 5,2 segundos y alcanza una velocidad máxima autolimitada de 250 km/h.

 

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