135 años de las primeras pruebas de la lancha de Daimler

No tenía vela ni remaba con fuerza muscular; a primera vista, los observadores en la orilla no podían decir qué movía al barco que navegaba por el Río Neckar cerca de Cannstatt en agosto de 1886. ¿Quizás había un motor eléctrico escondido en el habitáculo frente al timonel? No, lo que tenía el pequeño bote era el motor de combustión de alta velocidad de Gottlieb Daimler y Wilhelm Maybach. Incluso antes del primer automóvil, hace 135 años, Daimler había lanzado este innovador medio de transporte en el agua. Se correspondía con la visión de motorización del pionero de la movilidad: «en el agua, en tierra y en el aire».

En el verano de 1886 Daimler equipó tres barcos de diferentes tamaños con el pequeño y potente motor monocilíndrico conocido como “reloj de pie”, embarcaciones capaces para alojar entre dos y diez personas: Neckar, el más grande de los tres, Rems, y Schwaben, el más chico. A principios de octubre de aquel mismo año, Daimler registraba la patente de su “dispositivo para operar un eje de tornillo de un barco por medio de un motor de gas o petróleo”, cuyo certificado oficial acabaría emitiéndose el 1 de junio de 1887. A partir de 1888 comenzaba la producción en serie de aquellas pioneras lanchas a motor, en un astillero propio construido en Bad Cannstatt, Seilerwasen, con cascos realizados por proveedores especializados.

De aquel astillero salieron, entre otros, la célebre lancha Marie de 1888: ricamente decorada y perteneciente a la familia del canciller del Reich alemán Otto von Bismarck, cuyo motor de 1,5 CV le permitía navegar a 11 km por hora. Hoy el Marie forma parte de la exposición permanente del Museo Mercedes-Benz. Su tamaño, el concepto básico del sistema de propulsión y el timón son similares al del Neckar.

Las lanchas a motor se convertirían rápidamente en todo un éxito de ventas para Daimler. Gracias a las demostraciones en el lago Constanza de Hamburgo y en Sicilia, los clientes quedaron tan convencidos, que aquellos pequeños botes con motor de combustión llegaron hasta lugares tan remotos como el sultanato de Marruecos. El barco, magníficamente equipado, se entregó en ese exótico destino en 1892, no exento de ciertas vicisitudes: desmontado en seis piezas y transportado en camello hasta la residencia de aquel primer cliente VIP de la compañía. Benz & Cie. también producía motores para barcos. La primera lancha Benz ya se podía encontrar en el Río Spree en 1887.

Después de la fusión de Daimler-Motoren-Gesellschaft con Benz & Cie. en 1926, la entonces Daimler-Benz AG suministró motores de combustión para propulsores de embarcaciones hasta bien entrado el siglo XX. Esto incluía potentes motores diésel marinos y transmisiones de alta velocidad para deportes de motor en el agua. Un punto culminante de este desarrollo fueron dos barcos récords pertenecientes al primer accionista mayoritario de Daimler-Benz, Herbert Quandt: a finales de la década de 1950 se los equipó con el motor de seis cilindros del Mercedes-Benz 300 SL Coupé (W 198), una combinación muy excepcional.

Hoy día persisten las intersecciones de Mercedes-Benz con vehículos acuáticos deportivos. Desde 2010, los diseñadores de la marca junto con socios seleccionados, han estado trabajando en el diseño de productos en las áreas de movilidad, estilo de vida y decoración de interiores bajo la etiqueta Mercedes-Benz Style. En 2016, el crucero de lujo Arrow460 – Granturismo de Silver Arrows Marine fue un resultado impresionante.

 

 

Artículos Relacionados